Empresas pro
SOSTENIBILIDAD
Instituto tecnológico de Castilla y León Evalue Consultores Elevadores ENI Pylon
Semtra Logística Medioambiental

Europa no tiene más opción que adaptarse al cambio climático

Representación gráfica del cambio climático en Europa

12 de Diciembre de 2015

« volver

Compartir

Los estudios científicos demuestran que la temperatura media del planeta va en aumento y que las pautas de precipitación están cambiando.

A continuación reproducimos la interesantísima carta de Hans Bruyninckx, Director ejecutivo de la AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente), sobre el impacto del cambio climático en Europa y la ineludible adaptación a este difícil reto.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Es evidente que tenemos que reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero de forma sustancial si queremos evitar los efectos más negativos del cambio climático. También es evidente que hemos de adaptarnos a los cambios del clima. Aunque logremos reducir estas emisiones en gran medida, se estima que el clima va a sufrir cambios que se notarán en todo el mundo, incluida Europa.

Es previsible que las sequías y las inundaciones sean cada vez más frecuentes e intensas. El aumento de las temperaturas, los cambios en los niveles y pautas de precipitación o los episodios meteorológicos extremos afectan ya a nuestra salud, al medio ambiente natural y a la economía.

El cambio climático nos afecta

Quizá no seamos conscientes de ello, pero el cambio climático nos afecta a todos: agricultores, pescadores, asmáticos, ancianos, niños, habitantes de las ciudades, esquiadores, bañistas, etc. Los episodios meteorológicos extremos, como inundaciones y oleajes huracanados, pueden devastar pequeñas comunidades e incluso regiones y países. Las olas de calor pueden agravar la contaminación atmosférica, agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares y, en algunos casos, causar víctimas mortales.

El calentamiento de los océanos pone en peligro el equilibrio de toda la cadena trófica y, por tanto, la vida marina, ejerciendo mayor presión sobre poblaciones de peces ya sobreexplotadas. El aumento de las temperaturas también puede alterar la capacidad de almacenamiento de carbono del suelo: el segundo sumidero de carbono del mundo después de los océanos. Las sequías y el calor pueden afectar a la producción agraria, intensificando la competencia entre sectores económicos por recursos preciosos como el agua y la tierra.

Estos efectos se traducen en pérdidas reales. Un estudio reciente calcula que, si no se adoptan medidas de adaptación, Europa podría alcanzar una cifra anual de 200.000 muertes relacionadas con el calor en 2100. El coste de los daños ocasionados por las inundaciones podría superar los 10.000 millones de euros al año. Otros efectos del cambio climático son los daños causados por los incendios forestales, la reducción de las cosechas o los días de baja laboral por enfermedades respiratorias.

Ante semejantes impactos actuales y futuros, los europeos no tienen más opción que adaptarse al cambio climático. Ya existe una estrategia de adaptación a escala de la Unión Europea (UE) para ayudar a los países a planificar sus actividades en este sentido, y más de veinte países europeos han adoptado estrategias de adaptación nacionales.

Algunos de los proyectos de adaptación que hay en marcha comprenden grandes proyectos de construcción de nuevas infraestructuras como por ejemplo diques y colectores de aguas pluviales, mientras otros proponen la restauración de ecosistemas para que la naturaleza pueda hacer frente a impactos del cambio climático como el exceso de agua o calor. Existen distintas iniciativas y oportunidades de financiación para ayudar a países, ciudades y regiones a prepararse para los impactos del cambio climático y para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Reducción de las emisiones

La gravedad del cambio climático dependerá de en qué medida y con qué rapidez seamos capaces de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que liberamos a la atmósfera. El cambio climático es uno de los mayores retos de nuestro tiempo. Es un problema global que nos afecta a todos. La comunidad científica recomienda vivamente limitar el incremento de las temperaturas medias globales y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar los efectos adversos del cambio climático. En el ámbito de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la comunidad internacional ha acordado limitar el incremento de la temperatura media del planeta a 2°C por encima de los niveles preindustriales.

Si la temperatura media global aumenta más de 2°C, el cambio climático tendrá efectos mucho más graves para nuestra salud, para el medio ambiente natural y para la economía. Un incremento medio de 2°C significa que las temperaturas se elevarán más de esos 2°C en determinadas partes del mundo, sobre todo en el Ártico, donde el impacto será mayor y pondrá en peligro sistemas naturales únicos.

La Unión Europea ha marcado ambiciosos objetivos de mitigación del cambio climático a largo plazo. En 2013, la UE ya había reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero un 19% con respecto a los niveles de 1990. El objetivo de reducción del 20% para 2020 está al alcance.

Que se consiga reducir al menos un 40% de las emisiones interiores (es decir, las emisiones generadas en la UE) hasta 2030 y entre un 80 % y un 95 % hasta 2050 dependerá en parte de la capacidad que tenga la UE para canalizar fondos públicos y privados suficientes para la financiación de tecnologías sostenibles e innovadoras. Es fundamental establecer precios y reglamentaciones del carbono eficaces para orientar la inversión hacia innovaciones compatibles con el clima, en el ámbito de las energías renovables y la eficiencia energética en particular. En algunos casos, las decisiones de financiación también pueden conllevar desinversiones en algunos sectores y reestructuraciones en otros.

Las reducciones de las emisiones en los Estados miembros de la UE solo resolverían el problema en parte, porque la Unión Europea es responsable actualmente de apenas el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Es evidente que para alcanzar el objetivo de los 2°C hace falta un esfuerzo global de recorte sustancial de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el planeta. La comunidad científica estima que, para conseguir dicho objetivo, solo puede emitirse una cantidad limitada de carbono a la atmósfera hasta finales de siglo. El mundo ya ha gastado la mayor parte de este `presupuesto de carbono´. Al ritmo actual, dicho presupuesto se habrá agotado mucho antes del año 2100.

Los estudios científicos demuestran que, para aumentar nuestras opciones de limitar el incremento de la temperatura media a 2°C, las emisiones globales deben tocar techo en 2020 y comenzar a reducirse a partir de entonces. En este contexto, las conversaciones sobre el clima (COP21) que tendrán lugar próximamente en París deben ser el punto de inflexión para alcanzar un acuerdo global de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y asistencia a los países en desarrollo.

Un futuro bajo en carbono es posible con miras a 2050

La raíz del problema son las pautas insostenibles de consumo y producción. Basándose en las últimas tendencias observadas en el ambiente europeo y en megatendencias globales, el reciente informe `El medio ambiente en Europa: Estado y perspectivas 2015´ aboga por la transición a una economía verde. La economía verde es una forma de vida sostenible que nos permite vivir bien dentro de los límites de nuestro planeta. Esta transición acarrea cambios estructurales en sistemas esenciales, como la energía y el transporte, que requieren inversiones en infraestructuras a largo plazo.

Los europeos ya estamos invirtiendo en estos sistemas esenciales. El reto consiste en conseguir que todas las inversiones actuales y futuras nos acerquen un paso más a la ecologización de nuestra economía y que no nos mantengan en una senda de desarrollo insostenible. Si Europa realiza las inversiones adecuadas hoy, no solo reducirá al mínimo los costes totales del cambio climático, sino que reforzará sus capacidades en las florecientes ecoindustrias: la economía del futuro. Al final, a todos nos interesa definir cómo será la vida con el cambio climático.

El reto al que nos enfrentamos puede parecer abrumador, pero no importa lo difícil que sea, el objetivo de 2°C sigue estando a nuestro alcance. Ahora lo que necesitamos es la valentía y la ambición suficientes para conseguirlo.
 

Publicado en Cambio climático por:

ECOINDUS
Software y equipos informáticos, Publicidad y marketing, Investigación, desarrollo e innovación (I+D...

Compartir

También le puede interesar:

Economía verde, transformación digital e innovación

Economía verde, transformación digital e innovación

La transformación digital ayudará a la ecoindustria conectando los sectores verdes con empresas, instituciones e investigadores sostenibles.
Consejos para ahorrar energía en el hogar en invierno

Consejos para ahorrar energía en el hogar en invierno

Unas pequeñas mejoras nos ayudarán a ahorrar energía sin renunciar al confort.
Un buen momento para los proyectos verdes

Un buen momento para los proyectos verdes

La investigación, una mejor transferencia del conocimiento, afianzar la colaboración universidad - empresa y un mayor acceso a la financiación pueden ser claves.
Decálogo básico para la prevención de incendios forestales

Decálogo básico para la prevención de incendios forestales

Solo el 5% de los incendios forestales sobrevienen por causas diferentes a negligencias, accidentes, o acciones intencionadas.
Residuos, un valor de futuro en la economía del desarrollo sostenible

Residuos, un valor de futuro en la economía del desarrollo sostenible

Los nuevos productos y aplicaciones a partir de residuos, son un activo al alza en el mercado de materias primas y materiales acabados.
El `crowdfunding verde´ al servicio de la economía sostenible

El `crowdfunding verde´ al servicio de la economía sostenible

El mecenazgo ambiental a través de plataformas de financiación colectiva, aporta nuevos activos en el desarrollo de la economía verde global a traves de acciones locales.
Beneficios de la instalación de placas solares

Beneficios de la instalación de placas solares

Las placas solares transforman la radiación solar en energía eléctrica y térmica de forma sostenible.
Tratamiento del agua con ósmosis inversa y descalcificadores

Tratamiento del agua con ósmosis inversa y descalcificadores

Ambos sistemas se utilizan como solución cuando el agua tiene unos altos niveles de cal o cuando contiene muchas impurezas.
Expertos de la ONU alertan sobre los contaminantes climáticos de corta duración

Expertos de la ONU alertan sobre los contaminantes climáticos de corta duración

La acumulación de estos contaminantes tiene un efecto mucho mayor que el CO2 en el calentamiento global.
MARKETPLACE DE INNOVACIÓN BLOGS

Ecofira 2018

BÚSQUEDA DE EMPRESAS CROWDFUNDING BOLSA DE EMPLEO
¿Necesita ayuda? 902 053 102 info@ecoindus.com
Últimas noticias

FERIAS La Feria Efiaqua 2019 se celebrará del 5 al 7 de noviembre junto a Ecofira 15-01-2019 - El Salón Internacional para la Gestión Eficiente del Agua de Feria Valencia reúne al Comité Organizador. ...

TRANSICIÓN ECOLÓGICA La transición ecológica en España movilizará más de 200.000 millones de euros de inversión en la próxima década 15-01-2019 - El cambio de modelo de desarrollo supone una revolución para el emprendimiento, el empleo, la innovación y la mejora de la calidad de vida en el país....

I+D+i El Instituto Tecnológico de Canarias se consolida como agente clave del conocimiento para la economía de las islas 10-01-2019 - Cierra el año con un balance de nuevos proyectos de I+D+i, mayor colaboración público-privada en áreas tecnológicas y más fondos para la I+D en biotecnología azul....

VER TODAS
Semtra Logística Medioambiental
inicio | mapa web | condiciones generales | publicidad | política de privacidad | contacto Seleccione su país es España